Crónica de Barbacoa
Kilometros fueron devorados con impaciencia.
¿A dónde iremos?
¿Qué haremos?
¡Nada importa!
Rompemos la rutina
y asaltamos el amanecer…
otros entre tanto,
se encadenan y se angustian.
Ligeros y atrevidos
nos arropamos en la aventura
y tu cuerpo – deseo queda de lado.
¡Nada importa!
Rasgas el llanto que ayer te atrapó,
lo echas de lado,
abrazas un nuevo día,
un nuevo ser,
renaces
y nada te arranca
de tu nueva verdad,
ilusionas grandemente,
te vuelves radiante,
brillas…
extasías a pesar de la inclemencia y el calor
luces exuberante y seductora…
gracias amiga por tu sonrisa.
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