martes, 26 de noviembre de 2013
EN POS DEL PECADO
(Yherdyn Peña)
No me vengas a hablar
de sobriedades y rectitudes.
No apeles a la maría Santísima.
No evoques
a las tres divinas personas.
No arguyas
la inocencia y la pureza.
Deja de lado
el simulacro y el disimulo,
desenmascara
tu sexualidad pudorosa.
Arranquemos en tiras la cobardía,
inundemos
de deseo nuestro existir.
Dancemos
en el exquisito
vaivén incesante
de cuerpos desenfrenados.
Ahoguemos
el abrasador instinto
que nos impele
al encuentro.
Permitámonos
caer subyugados
ante lo inevitable: la pasión.
lunes, 11 de noviembre de 2013
De salas a
dormitorios
Miro en la hondura de tu ser
admiro tu femenina figura,
genuina flor en medio del pantano,
divino ensueño de mis desvelos,
aurora de mi inquietud anhelante,
lira que entona la ilusión que desgarra
lugar insondable que irrumpe en mis silencios
yerro en mis pasos en pos de ti
sumergiéndome en una terrible desesperanza
abrasadora que calcina mi cuerpo
locura que moldea mi accionar,
adiós trino, arco iris… magia
siempre latente pero nunca atrapada
Crónica de Barbacoa
Kilometros fueron devorados con impaciencia.
¿A dónde iremos?
¿Qué haremos?
¡Nada importa!
Rompemos la rutina
y asaltamos el amanecer…
otros entre tanto,
se encadenan y se angustian.
Ligeros y atrevidos
nos arropamos en la aventura
y tu cuerpo – deseo queda de lado.
¡Nada importa!
Rasgas el llanto que ayer te atrapó,
lo echas de lado,
abrazas un nuevo día,
un nuevo ser,
renaces
y nada te arranca
de tu nueva verdad,
ilusionas grandemente,
te vuelves radiante,
brillas…
extasías a pesar de la inclemencia y el calor
luces exuberante y seductora…
gracias amiga por tu sonrisa.
Artísitica
(Yherdyn Peña)
(Yherdyn Peña)
La chiquillería desborda con sus risas el espacio
llenan de azul marino celeste la grama reseca.
Trinar de libertad porque su (j)aula fue abierta
y departen, y miran con sospecha a quienes
los pretenden atrapar con su mirar inquisidor.
El mundo no existe,
se ha escapado, tan sólo los hombres de mármol
permanecen inmutables y sombríos.
Nos descubren,
los descubrimos…
ventana al mundo de los sueños
que están por ser alcanzados.
Volvemos de donde partimos
y damos a luz
a una criatura maravillosa
que lleva nuestro nombre.
viernes, 1 de noviembre de 2013
Patricia
(Yherdyn Peña)
Patricia patria
Patricia de los dolores
Patricia de los partos duros
Patricia maltratada
Patricia de la desilusión
Patricia del desengaño
Patricia de la pobreza
Patricia del barrio y la escalera
Patricia del ayuno
Patricia de la violación
Patricia del desespero
patricia pueblo
pueblo olvidado
cargado de traiciones
y cansancios
de arrecheras irresueltas
y de luchas constantes
Patricia, patria y pueblo
hasta cuándo las traiciones
y hasta cuándo soportan
y se siguen resignando
A LA RUEDA RUEDA
(Yherdyn Peña)
Juego con las curvas de tu cuerpo,
y en el recodo de tu deseo y mi deseo,
me embriago con tus cadencias
y trenzo la infatigable danza del placer.
Voy y vengo, regreso a tu cuerpo
y me hundo en el infinito
…de rosas perfumadas que
arrebatan el aire que
forzosamente entra
en mis comprimidos pulmones.
Tu cuerpo ardiente de deseo
rompe con las fronteras
del pudor impuesto,
de la razón que a cuenta gotas
se esfuma en el delirio.
Juego con las curvas de tu cuerpo
y me pierdo y te pierdo,
y te arranco en tiritas
la pasión que pretendes brindar a otros
dejando tan solo el recuerdo
de mi juego con las curvas de tu cuerpo.
EMEVERICK
(Yherdyn Peña)
Galópodos inconsecuentes
con las flores del paisaje
de atardeceres naranja amarillentos,
ensombrecen a los Alípidos
juguetones de los bosques
de árboles cimarrones
que se empeñan en morir de pie
con la mirada infatigable
elevada al cielo.
Los Triglófilos,
seres mitad bandoleros
y eternamente románticos
seducen a las vítreas
Venus de los lagos
despojándolas de su virginal
condición de diosas.
Entretanto los inocentes
Casiólifos con su mirar perdido
te interrogan sobre tus manos
y la falta de caricias en tu cuerpo,
te cuentan de cómo las huellas
del placer se han borrado de tu aliento.
Y te explican que,
aunque los Poliótilos se hallan
deseosos de tu perdición
ese corazón salvaje
que galopa
dentro de ti,
irá en
pos de Emeverick
en sus ardores y te enloqueció
al dejarte en libertad.
OPERA PRIMA
Yherdyn Peña
Tu rostro emerge
entre pasillos y jardines.
Tu incansable sonrisa
se impone por encima
del agotamiento y la desventura.
Tu etérea mirada
eleva a los confines de la
dulzura
esta acidez que me mata
y que termina
dejando de lado
a quienes me rodean.
Esas palabras tuyas
tan cargadas
de una sinceridad
que cruza la línea
entre la crueldad
y la redención me atrapan.
Tu desinterés
es la llave que cierra
mi ilusión
y que me entrampa
en el desazón.
Al final de cada jornada
me encuentro
interrogándome
cómo hacer
para conquistar su mirada.
Y cada mañana
me despierto
con la torpeza de creer
que he hallado la respuesta
para culminar de nuevo
en una dulce decepción.
A DIARIO
(febrero 2013; Yherdyn Peña)
Me encuentro atrapado
en el diario de la mañana
entre la página de sucesos
y el reporte económico.
Mis carceleros son
los insensibles clasificados:
casas, carros, terrenos
y sexos en ofertas
de dos por uno me acorralan.
Alguien robó la página literaria
secuestrando de esa manera
a la poesía refugio.
El cuerpo deportivo anuncia
que fuimos derrotados
por no saber amar.
Es hora del almuerzo
y estoy atrapado
en medio de carteles
y de un combate de
palabras náufragas
que me sumergen en el hastío.
Porque soy así
(Yherdyn Peña)
(Yherdyn Peña)
Estamos paranoicos,
andamos al borde de la locura,
la esquizofrenia
nos acorrala.
Ahora,
con eso de los profesionales
desechables como pañales,
con la clonación
de seres humanos
y la venta del amor
en cada esquina (tan informal)
ya no sé
si yo soy yo.
Nos declaramos la guerra
en la cama
y jugamos
a la destrucción
del otro.
Duermo
con un enemigo clandestino
que se confunde
entre sábanas y reproches,
entre cachivaches y la escoba:
juez y consuelo
tortuoso de la soledad.
Vociferas que te entienda
pero te niegas a ceder,
rompes las treguas
y violas cualquier armisticio
y no respetas acuerdos.
Me niego a rendir,
y tú atacas
los flancos más débiles
y bombardeas
con imprudencia
los últimos reductos
sin enterarte si quiera
que es una misión suicida
esa la de pretender
asesinar lo que fue.
Exilio I
(octubre 2012)
Yherdyn Peña
Soy
un autoexiliado.
Me
olvido de diputados charlatanes.
Ignoro
y desconozco a algún gobernador
mafioso y egocéntrico.
Abandono
la crítica para alcaldes
corruptos
o ineficientes que
a
final de cuenta son la misma cosa:
Seres
inacabados
de
moral sospechosa,
y
de costumbres reprochables…
No
busco refugio
en
los clandestinos brazos del ayer.
No
aspiro el apoyo
de
besos cómplices
ni
de miradas tiernas y comprensivas.
No rehuyo
al combate por la vida.
Mi
pretensión
no
es tomar reposo
para
seguir adelante.
Tampoco
pretendo refugiarme
en
cariños no mezquinos,
me
autoexilio
de
los sueños embriagantes,
escapo
de las miradas internas
que
me avergüenzan,
evado
la ternura inmerecida,
abandono
los combates consecuentes
con
el prójimo.
Me
autoexilio
del
campo de la razón
y
me albergo en la etérea
presencia
del maternal amor que ayer tuve.
Me autoexilio
de
los sexos placenteros
sin amaneceres
ni
desayunos
ni
altares llenos de flores
ni
habitaciones reservadas
con
mentas debajo de la almohada.
Me
escurro
de
los juegos en equipo
y
del enfrentamiento
del
yo con yo.
Y
vuelvo otra vez
a
los rincones
de
los castigos autoinfringidos
y
me autoexilio
sólo
por que si,
porque
no acepto
mediación
entre el mundo y yo.
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