Mujer
Perfecta
No inventa, se sienta
y lo piensa
Para mí esas son
medidas perfectas.
He aprendido a
valorar cada gramo de grasa
que sobra en su
cuerpo, y que nunca me cansa
Me embriago con la
celulitis de su piel,
ella se sabe hacer
tan dulce como la miel.
No grita ni
escandaliza, tampoco se sienta a llorar.
Ni reniega mil veces,
ni amenaza que me va a dejar.
No sale corriendo ni
bota mi ropa.
No rompe las copas,
no grita al viento:
Maldito bastardo, ya
no me importas
Vete bien lejos,
cuanto lo siento
Me lo dijo mi madre:
no lo consiento.
Acaricia mi
cansancio, comprende mi tristeza
Si acaso me tuerzo,
ella me endereza.

No hay comentarios:
Publicar un comentario