miércoles, 15 de octubre de 2014

Impúdica



ASÍ ERES TÚ
Yherdyn Peña
Impúdica, inmoral,
insolente, indolente,
impermeable, indomable,
inconciente.
Nada importa,
fugaz estrella
de mis anhelos,
de mis deseos, 
tan sólo aguardo 
y aguardo
tenerte para mí.

ANHELOS



ANHELANTE ANHELO


Más que tu libertad,
tus velas,
porque son ellas
las que te empuja a la mar.
Más que tu libertad,
esa sonrisa 
que me desnuda
y me sumerge 
en nostalgias y deseos.
más que tu libertad,
tu deseo,
porque tal vez,
sólo tal vez, 
él te acerque a mí.

ALARMA
Yherdyn Peña

Puta alarma.
Escándalo de la falsa moral
y del engaño.
Puta alarma
que derrumba sentidos
promiscuos
y aventuras soterradas.
Puta alarma,
deseo obligado
de los desafueros
y la locura.
Alarma de las putas
ese sentido común
que te dice
qué hacer y cómo hacerlo.
Alarma alarma,
escándalo
descubrir una traición
inimaginable

sábado, 9 de agosto de 2014

ACTO DE FE
Yherdyn Peña

No creo y no creo
en esa iglesia
refugio
de maricos,
prostitutas
e hipócritas.
No creo y no creo
en esa iglesia
de beatas
santurronas
y criticonas.
No creo y no creo
en esa iglesia
que perdona
los pecados
sin arrepentimiento.
Me niego a creer
en ese culto
moralista
que guarda silencio
ante la miseria.
No acepto
y no creo
en la oración
redentora
sin acción liberadora.
Sólo me queda
dejar descansar
a mis muertos
y decirles
que los perdones
y las culpas
descansan con ellos.


Mutación
Yherdyn Peña


Mares borrascosos encunan en sus turbias aguas,
insalubres embarcaciones de la muerte, anegadas
tripulaciones en desmanes y bisutería barata,
hombres – ratas que se devoran las entrañas entre sí,
merodean a esos cadáveres que se empeñan en permanecer
en pie, más por la terquedad que por la dignidad misma.
La tormenta se entremete
en sus vísceras relucientes al sol,
 mientras las aves de rapiña se alimentan de ellas,
no ha quedado nada, los botines que una vez
alimentaron sus precarias imaginaciones y engrandecieron
su codicia han quedado convertidos
en estiércol que devoran los gusanos,
la madera traquetea y se resquebraja
ante los embates de las olas
El naufragio se hace evidente
y la resignación de esos cadáveres
Insepultos que aún no son conscientes de su perdición
es mucho más que repugnante.
Ahora las aguas se hacen cada vez más fétidas
al devorar de manera tan grotesca aquellas masas
informes de cuerpos, que se arremolinan en torno
al olvido, sin apenas emitir una queja, un gemido o una protesta.
El agua llega a los cuellos y penetra por los múltiples orificios
de cuerpos inermes que lentamente llegan hasta el fondo
con la mirada ausente, esa misma mirada con que recibían
al mundo en embestidas de un erotismo somnoliento y reprimido,
todo se ha vuelto negro, todo está perdido para esta tripulación
Que se enrumbó en una misión titánica
de amaneceres que nunca llegaron

Y que por lo tanto jamás serán extrañados.

viernes, 4 de julio de 2014



Otra Vez
Yherdyn Peña


Se desbordó el verbo.
Ya las palabras no soportan nunca más un silencio.
Nunca más un silencio.
Nuestros cuerpos, nuestras miradas
han codificado un nuevo lenguaje que es tan sólo para los dos.
Dos y dos son cuatro
Pero tú más yo es igual a uno…
Esa es la única forma de amar.
Los más sagrados
preceptos le han dado paso a los gemidos y al sudor,
A los te amos y a los ayes.
Otra vez te deseo.
Otra vez quiero estar en ti…
Aunque fuera una vez más
Desearía descubrir todo tu cuerpo
En las sabanas, en las montañas, en los ríos, en los mares, entre mis brazos…

Otra vez te deseo.



La Rosa de Cristal.

Yherdyn Peña

Se rompió la rosa de cristal…
Pero fue rota por amor,
se cruzó por fin la puerta aquella
que afanosamente había durado cerrada.
Se olvidaron los consejos
que con amor fueron dados.
Se deshojó pétalo a pétalo
la frágil rosa de cristal.
Dolor y pasión se congregan
para dejar atrás una era:
la de niños.
Ahora eres carne del deseo
Tierra nueva para ser sembrada 
con cada beso
con cada caricia.
Eres jardín del amor viajero
nunca más de la rosa de cristal
que un día entregaste
para dar paso a los confines
de tu cuerpo.
Quedó abierta la puerta
para el visitante de siempre
al igual que el visitante improvisto
que llegará en busca de amor
o de placer… no lo sé.

miércoles, 2 de julio de 2014


.


De Mariposa


Yherdyn Peña

En el gélido silencio del planeta
una mariposa que se entrega al mar,
con sus alas que vienen
con sus alas que van.
Navega libre y apacible bajo el azul
el azul inmenso.
Y sobre el azul navega…
Como rosa, como espuma…
Mi adorada mariposa
Eres inmensidad y eres vacío
eres infinito y eres soledad.
eres tormenta y eres el frío.
eres mariposa que quiere navegar.
Te vuelves azul y te pierdo.
Te vuelves naufragio y me ahogo.
Y a lo lejos te veo,
pero mi miedo no me deja, te escapas,
te lloro.
Regresa mariposa que ahora quiere volar,
no me dejes hundido que puedo naufragar.
¿No ves que tan solo te quiero amar?
¿Qué me pides?
¿Mi amor acaso no te basta?
¿Libertad?
¡Pero de mi te apartas!
Comprendo, mariposa que quiere volar.
vuela, vuela y alcanza tu libertad,
Pero recuerda:
que en tu vuelo mi corazón te has de llevar
pero sonrío aunque me veas llorar.
Vuelve a tu azul que no te he de perder,
te llevo en mis ojos y
te tengo en mí querer.
Mariposa he aprendido a amar.
Amar en libertad y sin prisiones,
también he aprendido a esperar

que algún día sean uno nuestros corazones.

Locura I
Yherdyn Peña

Percibo el color de tu canto
y una lágrima en la garganta me borra tu imagen.
Mi piel se  vuelve árida sin el sabor de tus labios,
me desgarro las entrañas
y se descubre una soledad insalvable…
Tu estrella no está para consolarme.
Mi embeleso y mi desvelo
se vuelven  uno
en la ausencia de tu sonrisa
Y crece… crece mi delirio,
levanto mi rostro…
acaricio tu sombra
dejada en las tardes del ayer.
Se resquebraja mi cordura,
danzo contigo bajo la lluvia
en un pétalo de la flor de mi locura.
Y lloro y grito y me desespero.
Me pregunto:

¿Por qué no te tengo?


jueves, 1 de mayo de 2014


EPITAFIO
Yherdyn Peña
Ahora que siento el aliento frío
de la última dama
con la que he de dormir
solapo los miedos
la inactividad, los dolores
y me distancio, me vuelvo ajeno
porque cuando mi ausencia se haga absoluta
cuando la sombra eterna
se anide en mí
no quiero que nadie me extrañe
que nadie desperdicie su llanto
y que las palabras hermosas
que nunca se pronunciaron
para mis oídos
quiero sean reservados para otros
más libres y a la vez, más necesitados
y cuando por fin,
me desvanezca en el sueño
de los que miran eternamente al cielo,
de los silencios eternos...
quiero que esa mueca en tu rostro
se vuelva en sonrisa
abrasadora que se anide
en el corazón de quien te necesite.


miércoles, 2 de abril de 2014




Hipocresía
                        Yherdyn Peña

Deslizo mi mano por la mesa, una humeante taza de café
espera por mis labios.
La computadora frente a mí
espera por mis dedos para que le indiquen qué escribir.
Tiemblo de emoción sin saber por qué.
Dirijo lentamente la taza
hasta mi rostro, queda suspendida
frente a mí.
La palabra libertad revienta contra
los chorreados cristales de mi ventana.
Sucumbo ante el deleitoso sabor de mi café.
Doy un par de sorbos y me dedico a escribir contra la opresión.
Afuera se oyen disparos,
Gritos, sirenas… el olor de mi café
da paso al olor de plástico
y basura quemada.
 Me levanto…
Definitivamente la noche
estaba caliente,
enciendo el aire acondicionado y retomo la hoja entre
mis manos y noto
que la tengo en blanco.
No he podido escribir
ni una palabra, no hay nada
que inspire mi pensar.
Me dirijo hasta el closet
y saco mi pijama,
tal vez en mis sueños
ocurra algo digno de contar.
Algo que realmente
pueda interesar al lector.
… hasta mañana.







Amargo Incensario
                                                                       Yherdyn Peña

El corazón enardecido
relampaguea en ráfagas fulminantes.
En brisas envenenadas de
gases tan mortíferos como el olvido.
Adiós,
Cristos crucificados,
mártires de los mil pecados.
Adiós os digo,
más no me marcho.
Y tan sólo sentencio
que de la sangre fraticida
con las que ahogamos las penas en el ayer,
en el hoy y en el mañana
nos veremos hasta el cuello.


La Isla y la Soledad
                                               Yherdyn Peña

He construido una isla en el sol,
Que no conoce
de sombras
ni de amaneceres,
ni de atardeceres,
ni de noches miedosas.
He construido una sola isla en el sol,
que no sabe de frio,
que tampoco sabe de sueños.
He construido una isla en el sol
que no sabe de llanto,
Pero tampoco de lluvia.
Y he dejado mi isla en el sol
para volver con mi gente
y hacer del mundo un mundo mejor.


viernes, 21 de marzo de 2014


Duda
(Yherdyn Peña)
TÚ… lo prohibido
lo deseado y lo querido.
Albergando sollozos pretéritos
de un delirio de Sábado por la tarde.
De rumores y amenazas
Y aún más de temores de una utopía
recién nacida.
En cálices de penumbra recuerdo tu luz.
La inacabable mirada que llevó a cada palmo de mí ser
a requerirte entre mis brazos.
Damos media vuelta y queremos negar
nuestra verdad más temida.
Nuestro ensueño más censurado
y más exquisito.
Aunque se arraigue un corto egoísmo entre
Este delirio es necesario consagrarle
un poco de aire para darle vida.
Así que la brisa de la mañana sea quien
te dé los buenos días
mientras yo esté a cuarenta minutos
de mis más vehementes deseos de despertarte

entre arrullos y caricias.

viernes, 7 de marzo de 2014



Una Bala… Una Rosa
Yherdyn Peña (en abril de 2002)

Esas calles que jamás pisaremos ni tú ni yo, esas calles de rojo encendido.
De luto y de fiesta, de combate y amor.
De luchas y gozos… ya no serán las mismas.
Tampoco seremos los mismos, mi hermano.
Que desgraciados nos han vuelto
Que imperdonables es enfrentarnos
Siendo tan queridos…siendo tan hermanos.
Siendo tan distintos siendo tan iguales.
Con un pasado tan glorioso.
Con unas mismas tristezas.
Es una bala y una rosa.
Es el odio y es el querer.
…Es una bala y una rosa.
Son los de siempre contra los de nunca.
Son los aterradores contra la inconciencia.
Quienes tienen las armas, violando a quienes apenas han tenido la vida.
Los corruptores de voluntades rompiendo los sueños y las esperanzas
Somos tú y yo hermano, deseando aire, somos la risa, somos el sueño
que tanto detestan y entregamos  a manos abiertas.
Aunque ya no seamos los mismos seguimos siendo tú y yo tratando de hacer del mundo el mundo por hacer…
Tú y yo de manos tomadas.
Un buen día tomamos las armas en trincheras tan opuestas
Con armas tan iguales… hermano.
Y un buen día fuimos a parar a una fosa como tantos otros que reposan con mirada hacia el cielo que dan la impresión que se preguntan:
¿Qué ha pasado… mi hermano?
Las sabandijas se alimentan de nosotros
Mientras tú y yo esperábamos por más hermanos

que vendrían a descansar un reposo obligado.

sábado, 1 de marzo de 2014

¿Y el descubrimiento?
Yherdyn Peña


Hoy Cristóbal Colón tomó
su autobús en una parada desconocida
lo paseó por esquinas
también desconocidas.
Mirando gentes con caras,
aún más desconocidas.
Y todos miraban al desconocido
pero ninguno
tuvo la osadía de decir
que lo había descubierto.
Ninguno gritó:
¡Colón! ¡Colón!
Solo fue un desconocido
en medio de muchos desconocidos,
Colón comprendió el error que había cometido.
Y se preguntaban por Rodrigo
Qué será de su vida
Tantos años sin verlo, aún lo recordaba,
¿Isabel seguiría ocultando sus joyas entre
las fundas de sus vestidos
mientras Fernando no estaba en su casa?
Y Cristóbal se perdió como
desconocido sin que nadie lo descubriera,
sin que le contestaran sus preguntas.




III
Yherdyn Peña

¡Por Dios!
¿Cuál Dios?
Quiero rasgar mis ataduras
y condenarme a la libertad
del silencio
de la no- existencia.
Que me cobije la muerte
en su manto de adioses

que me acobije.


                   II

(Yherdyn Peña)

Qué distancia
separa a un canto
de un llanto.
Cuándo no nos hallábamos
al borde de la tristeza y la derrota.
Quién alberga la dicha
y quién la esconde
en los murmullos
que surcan el aire.
Por qué no la libera…
Por qué.


I
(Yherdyn Peña)
Ayer recorrí las calles
y bajo las sombras
de los decrépitos edificios
se ofertaba el sexo,
se cambiaba por migas de pan
o cuatro monedas más que
llevar el bolsillo.
Pero en esas mismas calles
no encontré ni una pizca de amor

ni una pizca.

viernes, 28 de febrero de 2014

Juegos de Violencia
(Yherdyn Peña)
El pasillo se ha llenado de gases de la muerte
sol y luna déjame pasar
el de adelante corre mucho y el de atrás se quedará.
Los gritos, las carreras, el temor…
¿Papel, piedra o tijera?
¿Dónde está, dónde se ha quedado nuestro amor?
Las amenazas, las agresiones
me quiero casar con una viudita de la capital
no quiero pelear, no quiero matar.
Estrepitosa huida, cobarde huida
con mi burrito sabanero voy camino de belén
¿y si me ven? ¡Ay! ¿Qué hacer? ¿Qué hacer?
La sangre ha llegado al río
candelita pasa para la otra casita
y la otra y la otra, la candelita todo lo quemó.
Las quejas y la denuncia: El vacío 
Doña Ana no está aquí. Está para el vergel
cortando cabezas y cuidando la de él.
El pasillo se ha llenado de gases de la muerte 
sol y luna déjame pasar
el de adelante corre mucho y el de atrás se quedará.


Mujer Perfecta
(Yherdyn Peña)

No inventa, se sienta y lo piensa
Para mí esas son medidas perfectas.
He aprendido a valorar cada gramo de grasa
que sobra en su cuerpo, y que nunca me cansa
Me embriago con la celulitis de su piel,
ella se sabe hacer tan dulce como la miel.
No grita ni escandaliza tampoco se sienta a llorar.
ni reniega mil veces, ni amenaza que me va a dejar.
No sale corriendo ni bota mi ropa
no rompe las copas, no grita al viento:
maldito bastardo, ya no me importas
vete bien lejos, cuanto lo siento
me lo dijo mi madre: no lo consiento.
Acaricia mi cansancio, comprende mi tristeza
Si acaso me tuerzo, ella me endereza.


Nada de Nada
                  Yherdyn Peña (01/11/2002)

Olor a nada
Color a nada
Sabor a nada
Piel de nadie
Muda oración
Silente canción
Cielo encendido
Látigo enardecido
Viento enrarecido
Agua contaminada
De la nada, de la nada
Carreta destartalada
Susurro del otro lado
Que viejo tan hastiado
Grito desesperado
Retoño mal engendrado
Que desgraciado,
que desgraciado
Mis gritos
me han despertado
Dormitaba
porque estaba cansado.
Estaba dolido
Mango podrido
Corazón hendido
Ruego perdido
Llanto sentido
Siento que miento,
lo siento.
Perdón que se lleva
el viento
me elevo
reviento.
Qué triste
Ni alpiste
No lo quisiste
Tal vez lo perdiste
No lo rogaste
Que pensaste?
Es un desastre
Que lastre
No lo gozaste
No lo gaste
Café con leche
Nada sin leche
No lo merece
Entristece
La brisa lo mece
Se parten las nueces
La noche obscurece
La rabia crece
Pan y levadura
Que vaina dura
La dictadura
Gorila con uñas
Mata la picadura
Que caradura!
La campana
con totiadura
En la falda
la rajadura.
El cigarrillo
No se fuma
Ya no alumbra
Estéril penumbra
Dónde es la rumba
Nadie lo tumba
Nadie a la tumba
Él, zumba que zumba
No quiere que suba
Vino de uva
Que baje la lluvia
Que rompan los truenos
Yo no los sueno
Tampoco los freno
Que brillen las luces
Que salgan los trenes
Abajo las cruces
Me reviento las sienes
Pierdo mis bienes
Hoy no me tienes
Sientes que pierdes
No puedes.
Te muerdes.
Te pintas
Que risa
De prisa
No hay tiempo
No hay templo
No hay rezo
Que peso 
ya está tieso
No pienso
Te beso
Ileso
Receso
Exceso
Proceso
Deceso
Profeso
Queso
Acceso
Princeso
Bostezo
Almuerzo
Pretexto
Inmenso
Regreso
A Londres
Beirut
Singapur
A dónde
Que apuro
Desaparezco
No hay mapa
Tampoco mopa
Ni risa
Ni Copa
Ni sangre… de nadie
Ni nada
De nada.