Una
Bala… Una Rosa
Yherdyn Peña
Esas calles que jamás pisaremos ni tú ni yo,
esas calles de rojo encendido.
De luto y de fiesta, de combate y amor.
De luchas y gozos… ya no serán las mismas.
Tampoco seremos los mismos, mi hermano.
Que desgraciados nos han vuelto
Que imperdonables es enfrentarnos
Siendo tan queridos…siendo tan hermanos.
Siendo tan distintos siendo tan iguales.
Con un pasado tan glorioso.
Con unas mismas tristezas.
Es una bala y una rosa.
Es el odio y es el querer.
…Es una bala y una rosa.
Son los de siempre contra los de nunca.
Son los aterradores contra la inconciencia.
Quienes tienen las armas, violando a quienes
apenas han tenido la vida.
Los corruptores de voluntades rompiendo los
sueños y las esperanzas
Somos tú y yo hermano, deseando aire, somos
la risa, somos el sueño
Que tanto detestan y entregamos a manos abiertas.
Aunque ya no seamos los mismos seguimos
siendo tú y yo tratando de hacer del mundo el mundo por hacer…
Tú y yo de manos tomadas.
Un buen día tomamos las armas en trincheras
tan opuestas
Con armas tan iguales… hermano.
Y un buen día fuimos a parar a una fosa como
tantos otros que reposan con mirada hacia el cielo que dan la impresión que se
preguntan:
¿Qué ha pasado… mi hermano?
Las sabandijas se alimentan de nosotros
Mientras tú y yo esperábamos por más hermanos
Que vendrían a descansar un reposo obligado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario