viernes, 21 de marzo de 2014


Duda
(Yherdyn Peña)
TÚ… lo prohibido
lo deseado y lo querido.
Albergando sollozos pretéritos
de un delirio de Sábado por la tarde.
De rumores y amenazas
Y aún más de temores de una utopía
recién nacida.
En cálices de penumbra recuerdo tu luz.
La inacabable mirada que llevó a cada palmo de mí ser
a requerirte entre mis brazos.
Damos media vuelta y queremos negar
nuestra verdad más temida.
Nuestro ensueño más censurado
y más exquisito.
Aunque se arraigue un corto egoísmo entre
Este delirio es necesario consagrarle
un poco de aire para darle vida.
Así que la brisa de la mañana sea quien
te dé los buenos días
mientras yo esté a cuarenta minutos
de mis más vehementes deseos de despertarte

entre arrullos y caricias.

viernes, 7 de marzo de 2014



Una Bala… Una Rosa
Yherdyn Peña (en abril de 2002)

Esas calles que jamás pisaremos ni tú ni yo, esas calles de rojo encendido.
De luto y de fiesta, de combate y amor.
De luchas y gozos… ya no serán las mismas.
Tampoco seremos los mismos, mi hermano.
Que desgraciados nos han vuelto
Que imperdonables es enfrentarnos
Siendo tan queridos…siendo tan hermanos.
Siendo tan distintos siendo tan iguales.
Con un pasado tan glorioso.
Con unas mismas tristezas.
Es una bala y una rosa.
Es el odio y es el querer.
…Es una bala y una rosa.
Son los de siempre contra los de nunca.
Son los aterradores contra la inconciencia.
Quienes tienen las armas, violando a quienes apenas han tenido la vida.
Los corruptores de voluntades rompiendo los sueños y las esperanzas
Somos tú y yo hermano, deseando aire, somos la risa, somos el sueño
que tanto detestan y entregamos  a manos abiertas.
Aunque ya no seamos los mismos seguimos siendo tú y yo tratando de hacer del mundo el mundo por hacer…
Tú y yo de manos tomadas.
Un buen día tomamos las armas en trincheras tan opuestas
Con armas tan iguales… hermano.
Y un buen día fuimos a parar a una fosa como tantos otros que reposan con mirada hacia el cielo que dan la impresión que se preguntan:
¿Qué ha pasado… mi hermano?
Las sabandijas se alimentan de nosotros
Mientras tú y yo esperábamos por más hermanos

que vendrían a descansar un reposo obligado.

sábado, 1 de marzo de 2014

¿Y el descubrimiento?
Yherdyn Peña


Hoy Cristóbal Colón tomó
su autobús en una parada desconocida
lo paseó por esquinas
también desconocidas.
Mirando gentes con caras,
aún más desconocidas.
Y todos miraban al desconocido
pero ninguno
tuvo la osadía de decir
que lo había descubierto.
Ninguno gritó:
¡Colón! ¡Colón!
Solo fue un desconocido
en medio de muchos desconocidos,
Colón comprendió el error que había cometido.
Y se preguntaban por Rodrigo
Qué será de su vida
Tantos años sin verlo, aún lo recordaba,
¿Isabel seguiría ocultando sus joyas entre
las fundas de sus vestidos
mientras Fernando no estaba en su casa?
Y Cristóbal se perdió como
desconocido sin que nadie lo descubriera,
sin que le contestaran sus preguntas.




III
Yherdyn Peña

¡Por Dios!
¿Cuál Dios?
Quiero rasgar mis ataduras
y condenarme a la libertad
del silencio
de la no- existencia.
Que me cobije la muerte
en su manto de adioses

que me acobije.


                   II

(Yherdyn Peña)

Qué distancia
separa a un canto
de un llanto.
Cuándo no nos hallábamos
al borde de la tristeza y la derrota.
Quién alberga la dicha
y quién la esconde
en los murmullos
que surcan el aire.
Por qué no la libera…
Por qué.


I
(Yherdyn Peña)
Ayer recorrí las calles
y bajo las sombras
de los decrépitos edificios
se ofertaba el sexo,
se cambiaba por migas de pan
o cuatro monedas más que
llevar el bolsillo.
Pero en esas mismas calles
no encontré ni una pizca de amor

ni una pizca.